Mucha tecnología ha ido y venido en los últimos 15 años. La tecnología que permanece no sólo soporta un objetivo de negocio en particular, sino que además lo hace bien. Por ejemplo, no hace mucho que la tecnología móvil era la “próxima gran cosa.” Las empresas clamaban para desarrollar una presencia móvil, pero le daban poca importancia a cómo iba a impactar su página web, tecnología, empleados y usuarios existentes. Aplicaciones y páginas móviles están apareciendo por todas partes, y la comunidad de UX está disfrutando el reto de diseñar para un espacio reducido.
Hoy en día, las aplicaciones móviles y la tecnología se consideran estándar para la mayoría de las empresas. Los profesionales de UX se han hecho expertos en diseñar para dispositivos móviles, y ahora discuten la mejor manera de entregar contenido móvil (por ejemplo, app nativa contra web móvil).
En la medida que las empresas avanzaron, se sintieron más seguras en su capacidad para gestionar contenido y proporcionar una funcionalidad más sofisticada, ofreciendo de todo, desde plataformas de comercio electrónico a campañas de personalización específicas. Esto era normalmente proporcionado dentro de su región o país y en su idioma nativo (normalmente uno). Tenía sentido, ya que gestionar una web, incluso en un solo idioma, es una tarea difícil.
A medida que los teléfonos inteligentes y las tabletas cobraron impulso, el apetito del público por acceso inmediato a la información se expandió a nivel mundial. Hoy en día, muchas empresas sólo proporcionan contenido a usuarios en su idioma nativo y aquellos que no lo leen o hablan, no son capaces de usar su página web.
Traducir contenidos a otros idiomas es increíblemente gratificante y enriquecedor. Abre puertas a nuevos usuarios y proporciona valor adicional a los individuos que residen fuera del país de origen o a aquellos cuyo idioma nativo es diferente.
Sin embargo, al igual que en los primeros días de la web móvil, la planificación y estrategia pueden convertirse fácilmente en algo secundario, dando lugar a resultados decepcionantes o a proyectos abandonados.
Un buen primer paso es preguntar: “¿Cuánta traducción es suficiente?” La respuesta fácil es ¡toda! Una mejor respuesta puede determinarse analizando el contenido que se desea brindar para luego decidir qué es lo que se puede ofrecer.
Tener como meta traducir todo el contenido de una web o app a la vez es admirable. Sin embargo, es probablemente inalcanzable. Una mejor estrategia es traducir la página web paso a paso durante un periodo de tiempo.
Tengamos en consideración los siguientes dos factores implicados en la traducción del contenido de una web:
- La calidad de la traducción
- El diseño o presentación del contenido.
Calidad: Recursos de Traducción
Un buen lugar para empezar a determinar qué es posible traducir es pensar sobre cómo va a ser traducido. No hay una solución que sirva para todo.
Si se elige traducción automática se necesitará personal para revisar, modificar, y confirmar que la traducción sea correcta y apropiada. Si el contenido es traducido a máquina, sin duda se obtendrá una traducción de referencia, privada del contexto que los humanos necesitan para entender completamente el contenido.
Esto puede presentar un reto para las empresas que tienen contenido con terminología específica a una industria determinada. Por ejemplo, cuando una compañía que fabricaba equipamiento científico necesitó traducir la descripción y especificaciones para productos tales como “Generadores de Neutrones,” un traductor automático no pudo proporcionar una traducción apropiada; se necesitó un experto en la materia dentro de la empresa.
Las traducciones automatizadas también pueden enviar el mensaje equivocado a los usuarios. Podrían tener la impresión de que su idioma y sus negocios no son una prioridad y esto podría resultar en la elección de un lugar diferente para obtener información o hacer negocios.
Con esto en mente, es importante entender cómo el contenido traducido va a impactar en los recursos diarios. Ha habido grandes éxitos en la contratación de servicios de traducción que se juntan con los expertos internos para afinar las traducciones. Pero esto significa necesitar tener a alguien en la casa que puede hablar distintos idiomas para hacer esos ajustes.
Otra opción sería usar sólo un traductor interno. Esto puede costar menos que subcontratarlo, pero probablemente significará que esa persona trabajará sólo como traductor. Sus responsabilidades existentes deberán ser transferidas, ya que la traducción puede convertirse en un trabajo a tiempo completo.
Una recomendación es comparar los costes de las empresas de traducción profesional con los de la traducción interna. Es posible que se tenga disponible a alguien que hable varios idiomas, pero tendrá que estar abierto a esta nueva responsabilidad.
Por último, mira el tiempo y el flujo de trabajo del proyecto de traducción. Los servicios profesionales pueden ayudar con grandes cantidades pero necesitarán tiempo para hacerlo. Ponderar los pros y contras de la traducción en masa contra menores cantidades debería ser parte del análisis de costos.
Presentación de Contenido: Equilibrar el Crecimiento
Una vez que se tiene una idea acerca de cuánto contenido se puede traducir, se debería pensar en cómo presentar ese contenido. Un primer paso es simplemente incorporar un enlace a la segunda lengua cerca del contenido original. Por ejemplo, un comunicado de prensa puede distribuirse en Español, pero también tener un enlace In English (ver Figura 1).

Figura 1. Enlaces a la información de viaje disponible en varios idiomas.
Según va creciendo el contenido traducido, la mezcla de contenido en idioma local y contenido secundario traducido no será tan sostenible, ya que los usuarios tanto nativos como no nativos sólo podrán de leer un subconjunto del mismo.
La buena noticia es que ya estamos listos para el siguiente paso, que es la creación de una sección dedicada para el contenido traducido (como se muestra en la Figura 2). Mediante la colocación de puntos de entrada claros e identificables, los usuarios no tendrán que preguntarse qué ha sido traducido y qué no. Esta opción tendrá un impacto en la navegación de la página, pero requiere poco trabajo adicional a la propia traducción.
Si ya se tiene una sección dedicada se puede considerar traducir todo el sitio a un segundo idioma. La traducción del sitio actual es algo poderoso porque en la mayoría de los casos se pueden utilizar diseños existentes. Esta opción requiere la mayor cantidad de trabajo, pero saca el mayor partido a la inversión. Los usuarios podrán navegar como lo harían normalmente sin tener que buscar contenido traducido en su idioma nativo. Además, proporciona un fuerte incentivo a los usuarios no nativos. Para aquellos que se embarquen en un lenguaje que se lea de derecha a izquierda tendrán que hacer modificaciones en el diseño.
Si no se está listo para una traducción completa de la web se puede considerar una página más pequeña, pero exclusiva, para el idioma secundario. dependiendo de la cantidad de contenido que se elija traducir se podrían utilizar todavía los diseños existentes. En cualquier caso, además del impacto en la gestión de contenido, se debería tener una clara idea del costo y los plazos de la traducción.
Una vez que se haya completado la traducción de un sitio completo y se esté considerando traducir a múltiples idiomas habrán más decisiones que tomar. Por ejemplo, se podría estar pensando en cómo dirigir a los usuarios al sitio correcto de manera efectiva. Una posibilidad es por medio de reconocimiento de IP y geo-localización, que es simplemente un método para dirigir a un usuario al sitio traducido adecuado basándose en su ubicación.
Otra posibilidad es ofrecer una navegación que proporcione a los usuarios la posibilidad de seleccionar el idioma deseado y/o alternar entre varios idiomas. Esta técnica se encuentra en muchas páginas web globales y es familiar para la mayoría de los usuarios. Recuerda, esto afectará a la navegación global y querrás tener la selección de idioma visible para los usuarios, pero no obstruyendo su camino.
Por último, no hay que olvidarse de la escalabilidad. Si sólo se tiene dos o tres idiomas se podrían tener como elementos individuales en la navegación. Sin embargo, a medida que se comienza a traducir a otros idiomas, será necesario ofrecer un menú desplegable para acomodar un mayor número de selecciones.
Al final, la decisión de si incorporar más de un idioma puede parecer algo complejo. Pero con la planificación adecuada puede ser una valiosa herramienta para el crecimiento de la web de tu negocio.
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